Guía definitiva para conseguir la nata montada perfecta

Es uno de los ingredientes más usados en cocina, especialmente en repostería, como parte de mousses, rellenos, coberturas, etc. Montar nata parece una técnica sencilla, y lo es, siempre y cuando tengas en cuenta algunas consideraciones para que esta crema de leche con azúcar doble su volumen, no aflore el suero y se convierta en mantequilla

Por Susana Baticón

Toma nota de estas 10 claves y conseguirás el mejor resultado para tus elaboraciones. Es cuestión de grasa, temperatura y velocidad, pero no solamente.

1. Porcentaje de grasa

Es imprescindible que compres una nata que tenga, al menos, un 35% de grasa. Si el porcentaje es inferior, no lograrás que monte de forma adecuada. Desecha completamente las natas light, aunque sí puedes encontrar variedades sin lactosa, ideales para intolerantes a este componente, con las que lograrás igualmente tu cometido.

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2. Azúcar

No hay una cantidad fija de azúcar que tengas que añadir, sino que esto dependerá de el grado de dulzor que te guste y del uso que le vayas a dar a tu nata montada. Puedes optar por azúcar blanquilla o glas. Con este último se obtienen mejores resultados.

3. Temperatura

Otro factor a tener en cuenta es que tanto la nata como el recipiente donde vas a proceder a montarla, estén muy fríos, directamente sacados de la nevera. E, incluso, si metes las varillas en el frigorífico, eso ayudará también. Y no está de más meterlos durante media hora en el congelador.

4. Utensilios

Además de un bol de tamaño grande para que no se salga (de metal o de vidrio), hoy en día encuentras disponibles varias opciones para proceder al batido de la nata: varillas manuales (de acero inoxidable, porque también las hay de silicona, madera y otros materiales), varillas eléctricas específicas para montar, batidoras eléctrica o amasadoras con un accesorio de varillas o robots de cocina.

5. Velocidad

Lo ideal es que utilices varillas eléctricas y que empieces poniendo una velocidad media. Cuando la nata se llene de burbujas y alcance una textura espumosa, tendrás que incorporar el azúcar y subir la potencia hasta alcanzar el punto justo de montado, esto es cuando se formen una especie de ‘picos’ duros al separar la varilla. Si le das la vuelta al bol, y la nata no se cae, también tendrás otro indicador de que está lista para usar. Podrás conservarla 2 ó 3 días en la nevera.

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6. Algunas ayudas extra

Si optas por usar el azúcar glas, previamente tamizada, vas a conseguir aportarle mayor firmeza a la nata montada, debido a su porcentaje de almidón. También puedes encontrar en el mercado ‘otras ayudas’ para montar nata con más facilidad como son la gelatina -tanto en polvo como en hojas-, la leche en polvo o los estabilizantes específicos -neutros de sabor y color- para este cometido.

7. Aromatizar la nata

Una vez que tienes montada la nata, puedes aromatizarla con distintos ingredientes: vainilla, chocolate, cítricos, azúcar avainillado, especias, licores…

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8. Infusión previa

Otra opción para perfumar la nata es infusionarla antes de proceder a montarla. Para ello, tienes que calentarla con el elemento aromático elegido (cáscara de cítricos, rama de canela, vaina de vainilla, etc), dejar que se enfríe y colarla.

9. Espuma de nata

Una alternativa para darle cierto volumen a la nata, aunque no queda exactamente montada sino con textura de espuma, es utilizar el sifón. Se mezcla la nata con azúcar en polvo, se deja enfriar en la nevera 12 horas, se introduce la carga de gas y se utiliza inmediatamente, porque el resultado es suave y ligero y enseguida pierde el volumen.

10. Otras natas

Es posible que te preguntes para qué sirven otros tipos de nata que se encuentran en el mercado, destinadas a usos diferentes de los de la montada. Por ejemplo, la nata para cocinar, que tiene menor porcentaje de grasas y que se usa para salsas, cremas, etc. U otras como la nata doble, la nata espesa o la crême fraîche.

Algunas recetas fáciles con nata montada:

Paso a paso: ​​​​​​Vasitos de fresa con nata y galleta

Vistoso, riquísimo y muy sencillo de preparar. Tanto, ¡que lo tendrás listo en cuestión de minutos! Así es este postre, cuyo ingrediente estrella son las fresas de temporada. Las acompañaremos con dos 'clásicos' que no pueden irle mejor: nata montada y galleta desmenuzada. Iremos colocando los distintos elementos por capas en unos vasitos de cristal, que nos ayudarán a que la presentación sea aún más 'resultona'.

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Paso a paso: Naranjas con nata montada

Aunque no conviene abusar de los postres muy dulces, de vez en cuando podemos permitirnos propuestas como esta para comer fruta de una manera distinta. Y con ideas como esta quedarás de lujo con tus invitados. Su elaboración es de lo más sencilla y se hace de una forma bastante rápida. ¿A qué esperas para probarla?

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Paso a paso: 'Paris brest' rellenos de nata y frambuesas

Este clásico de la repostería francesa es una corona cuya masa es 'pasta choux', que se hornea, se abre por la mitad y se rellena con nata, crema pastelera, praliné, etc. Y se suele terminar con unas almendras laminadas y tostadas y un poco de azúcar en polvo. Recibe su nombre en honor a la carrera de bicicletas que se realizó entre las ciudades de París y Brest en 1891 y la forma del pastel representa una rueda de bicicleta.

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