Pollo al ajillo con cerveza

Dificultad: Fácil

Tiempo de elaboración: 35 minutos

Número de comensales: 4

Autor: ¡Hola! Cocina

El pollo al ajillo es una de las recetas más tradicionales y habituales de la cocina casera. Le vamos a dar un toque delicioso de sabor y aroma añadiéndole cerveza a la salsa. Es un plato que admite el acompañamiento de numerosas guarniciones: arroz blanco, patatas fritas o asadas, verduras... ¡y tendrás una opción de lo más completa!

pollo-ajillo-cerveza

Dificultad: Fácil

Tiempo de elaboración: y 35 minutos 35 minutos

Número de comensales: 4

Autor: ¡Hola! Cocina

El pollo al ajillo es una de las recetas más tradicionales y habituales de la cocina casera. Le vamos a dar un toque delicioso de sabor y aroma añadiéndole cerveza a la salsa. Es un plato que admite el acompañamiento de numerosas guarniciones: arroz blanco, patatas fritas o asadas, verduras... ¡y tendrás una opción de lo más completa!

Ingredientes

  • 1 ud pollo troceado
  • 6 dientes de ajo
  • 3/4 l cerveza
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Romero al gusto
  • Tomillo al gusto

Preparación

  • En primer lugar, tendrás que pelar y cortar en láminas todos los dientes de ajo. Si lo prefieres, también existe la posibilidad de conseguir un resultado similar aplastando los dientes de ajo con un cuchillo o con la mano.
  • Salpimentamos las piezas de pollo mientras se van cocinando los ajos. Ten mucho cuidado de que no se te quemen.
  • Calentamos bastante aceite en una sartén grande, añadimos los dientes de ajo sin pelar y los freímos.
  • Cuando los ajos estén listos, los retiramos y los reservamos.
  • En esa misma sartén, con el aceite con el que se ha hecho el ajo, echamos los trozos de pollo.
  • Buscamos que quede la piel crujiente y el interior más tierno, sin llegar a secarse, por lo tanto, vamos a elegir una intensidad media del fuego.
  • Cuando esté listo, retiramos el pollo (escurrimos todo el aceite que puedas) y lo volcamos en una cazuela con los ajos ya dorados y la cerveza.
  • Añadimos las hierbas al gusto.
  • Dejamos que todo se cocine a fuego lento para que la cerveza reduzca y los sabores se intensifiquen.
  • Después de media hora, aproximadamente, ya lo tendremos listo para servir.
  • Una vez terminada la cocción, déjalo reposar un ratito y mientras puedes preparar la guarnición que más te guste. Lo ideal serían unas patatas asadas o fritas aunque unas verduritas salteadas le van fenomenal.