boda barcelona nueva normalidad

Laura y Víctor, una de las primeras parejas en celebrar su boda durante la 'nueva normalidad'

No querían cambiar la fecha de su boda y la celebración, como se ve en las fotos, fue todo un éxito

by Regina Navarro

La situación excepcional y la incertidumbre que hemos vivido en los últimos meses ha hecho que muchas parejas hayan decidido cambiar la fecha de su boda. Tal como explican desde la Asociación de Profesionales de Bodas de España (APBE), y teniendo en cuenta las cifras que el INE registra sobre las bodas de 2019, se estima que para 2020 había una previsión de 152.718 enlaces, de los cuales 59.097 habrían sido aplazados desde marzo a junio. Sin embargo, con las medidas de nueva normalidad ya en vigor son cada vez más los que se animan a mantener la fecha de su gran día. Ese es el caso de Laura Ribot y Víctor Lebrero, una pareja que se dio el 'sí, quiero' el pasado 20 de junio en Barcelona.

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VER: El romántico 'sí, quiero' de Laura y Víctor en Barcelona

"Cuando nos prometimos pensamos que esta sería una fecha muy bonita para celebrar nuestro gran día y además coincidía en capicúa: 20 del 2020. Nuestra ilusión desde octubre del 2018 era esta fecha y en ninguno momento se nos pasó por la cabeza renunciar a ella", nos explica Laura. Por eso, pese a la incertidumbre de los primeros momentos y a la locura que supuso organizar una boda en plena pandemia, no perdieron las ganas en ningún momento. "No nos podíamos mover de casa ni tampoco podíamos reunirnos con nuestra wedding planner. Tuvimos que cambiar el formato de boda por el Covid-19: éramos 200 invitados y la redujimos a 60; decidimos celebrarla en el jardín de la finca de mis padres con una jaima de 350m2 ya que todas las celebraciones familiares han sido en esta casa y nos hacia especial ilusión". Y, como no podía ser de otro modo, la boda fue todo un éxito.

Organizar una boda en la nueva normalidad

Si en circunstancias normales organizar una boda no es una tarea baladí, en una situación complicada, muchas parejas agradecen contar con la ayuda de expertos que los asesoren en todos los pasos de su gran día. Y Laura y Víctor no son una excepción. "Gracias a la brillante organziación de nuestra wedding planner Priscila Llorens, el equipo de Options para la decoración y el buen servicio del catering (Nandu Jubany) todo salió mejor de lo que esperábamos. Gracias a todos ellos pudimos disfrutar al máximo del día tan soñado al lado de nuestros familiares y amigos más cercanos. Víctor y yo siempre decimos que Priscila es nuestro ángel de la guarda y le estamos infinitamente agradecidos por su gran profesionalidad y amor a lo largo de este año y medio a su lado", nos cuenta Laura con mucho cariño.

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"Toda la boda fue de exterior excepto la ceremonia, que fue en una Iglesia preciosa de aires barrocos y muy grande para que los invitados pudieran estar cómodos y con distancias. El banquete fue en una carpa tipo jaima de 350m2. Todo fue tipo coctel con show cookings pero todo era pasado por los camareros (que iban con mascarilla y guantes), incluso la comida del show cooking la servían los mismos camareros para evitar aglomeraciones y por una cuestión de higiene, con separación entre mesa y mesa de 2 metros. Cada mesa tenía 8 comensales en total", nos explica la wedding planner Priscila Llorens, encargada de organizar, entre otras, la boda de la influencer Alexandra Pereira.

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Otro de los grandes éxitos del enlace, como se puede comprobar en las fotos, fue la decoración. Inés Batlló, de Options, una empresa dedicada al alquiler y decoración de eventos, bodas y todo tipo de celebraciones, nos explica que los novios acudieron, junto a su wedding planner y bajo cita previa a su showroom. "Eligieron toda la decoración de la boda: sillas, mesas, manteles, carpa, sofás, y todo el menaje para la cena. Aunque ésta se sirvió de pie, mediante un cóctel con varios puestos de comida y show coockings, los novios quisieron elegir hasta el último detalle. La vajilla (en color crema con el filo dorado), la cubertería (dorada), las copas (transparentes, labradas, con el rilo dorado). Eligieron los manteles de estampado clásico Toile de Jouy en color verde, y las sillas de madera decapada con galleta en terciopelo caramelo. La jaima la eligieron en color crudo con postes de bambú (a juego de las sillas), iluminada con microbombillas para recrear un cielo estrellado".

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Laura nos explica que las medidas que ha traído la nueva normalidad no fueron un problema para ellos. Pusieron mascarillas y gel para todos los invitados e incluso carteles en los que indicaban que era recomendable su uso por salud. "Lo más especial de aquel día fue ver a todos mis seres queridos juntos celebrando nuestro amor. Para mí, la familia es lo más importante en la vida. Y por supuesto el discurso que me dedicó mi madre". Y lanza un mensaje para todas esas parejas que aún tienen dudas: "el amor está por encima de todo y, ¡si quieres, puedes!".

El vestido de la novia

El otro gran punto importante de cualquier boda es el vestido de la novia. Laura eligió José María García, director creativo de Ze García para que creara para ella un vestido único, diferente y muy especial. "Realmente fue algo muy divertido, llegué a la tienda un 16 de enero del 2019, con mas de un año de antelación, y le dije a José: "¡Quiero algo espectacular!" Con todos los detalles que le expliqué, José, que es un genio, empezó a diseñar desde cero mi vestido. En un momento me hizo un dibujo de cómo podría quedar mi vestido y ¡me enamoró! Un año después me probé el vestido que solo lo había visto en papel y realmente fue un sueño hecho realidad. ¿Y el segundo look nupcial? Buscaba algo un poco más atrevido y José me diseñó un vestidazo con aires cubanos con un toque sexy pero a la vez muy elegante". Dos looks nupciales ante lo que, sin duda, es imposible no exclamar wow.

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Laura completó su look nupcial con joyas de Rabat, unos elegantes zapatos de Saint Laurent y una bonita y favorecedora trenza y velo, un complemento con el que vuelven a atreverse cada vez más chicas y que ella eligió por tradición. "Sabía que a mi padre le haría especial ilusión ya que en la iglesia que nos casamos, también se casaron mis abuelos Dolores y Ramón el 20 de abril de 1954, seguidamente se casaron mis tíos el 20 de abril del 1979 y un poco más tarde mis padres el 14 de octubre del 1988. Esta fue una gran razón para llevar velo ya que todas las mujeres fueron veladas". ¿Y el ramo? Se trataba de una elegante composición de eucalipto, rosas blancas y astilbe rosa palo. "Flores Olivia se encargó de ello. Puso una lazada verde terciopelada junto con una medalla de la Madre de Dios del Carmen que siempre nos acompaña a toda la familia". Detalles muy especiales para celebrar el amor.

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